domingo, 17 de junio de 2012

d500

Lo que se vive, por donde se pasa.. El autoconocimiento que me brinda ese lente y cómo viene cambiando mi forma de ver y sentir mi entorno, de asombrarme de lo 'cotidiano'; así es como vivo este proceso de encontrarme con la d5000: 'explorar' la cámara. No había tenido ni tiempo de dedicarle un momento en este espacio -que de virtual cada vez tiene menos-. Algunas primeras imágenes de los espacios a los que me hace ir.






miércoles, 6 de junio de 2012

el último de los veintes.

La mayoría de los aniversarios han sido ajenos a mí. Eso de cumplir años se me hace algo tan natural -para mí- como el simple transcurso del tiempo. Luego habrá que, por cada 365 días, ponernos un número. Es curioso... un número no nos define. Lo que hemos hecho y vivido es lo que nos identifica, y a eso habría que aumentarle una lista interminable de experiencias: lo que aprendemos, olvidamos, creamos, lloramos, desatamos, besamos, aprehendemos, arrancamos, liberamos, lo que bebemos y fumamos, reímos, bailamos, tocamos, decimos, escuchamos; lo que perdemos, lo que ganamos. Lo que hemos amado y odiado. Eso, la infinidad de los verbos y las experiencias adquiridas es lo que más importa de un cumpleaños. No las fechas precisas, los días contados, sino la carne que se siente día a día, la piel que duele.

Hace un par de horas decía que ese gran conjunto de pequeñas y grandes acciones, de inexplicables decisiones y bizarros deseos venía a conformar este ambiente tan extraño que me hace sentir inmerso en una tranquila armonía. Veo a mi alrededor y creo que hay varias piezas colocadas en su preciso ángulo, en donde deben estar, son lo que tienen que ser. El resto del 'rompecabezas' -el entorno indefinido, la no-materia, el vacío indescifrable- es una maraña de dudas y apuestas que quiero enfrentar con todo mi ser. Pareciera que este año la batalla interna se percibe y siente con más claridad. Seguramente se venía gestando hace miles de tormentas, pero hoy coincidió que Venus, en un evento astronómico que ocurre cada cientos de años, transitó justo entre la Tierra y el Sol y se percibió como un punto negro pasando entre la eternidad; y a mi se me ocurrió que podría ser este planeta -de hecho sí me tocó verlo durante el atardecer- el pretexto ideal para hacerlo un referente de la transición interna que se viene dando. Este año es el último de los veintes y se van a sentir con todos los poros de la piel, se van a respirar con toda el alma. Los proyectos personales serán la plataforma.

Esas piezas del rompecabezas que son mi propio entorno, mi escenario para existir y derribarme mis barreras, me vienen indicando que mi camino, por donde piso, hay mucha tierra fertil y que si quiero cosechar, es necesario sembrar en todo lo que me fascina. Arraigarlo a la estructura ósea, tatuarlo en la piel, defenderlo, gritarlo, sentirlo con todas sus púas y espinas, y al final saborearlo, sentirlo cómo se va transformando en esencia. Es simple: hay que vivir y disfrutar lo que se vive -incluye la nota con sus bemoles y sus sostenidos-. Seguramente en el camino se descubre que la vida es simplemente una búsqueda; una búsqueda de 'algo' (arriesgado decir que de la 'felicidad' dado que no sabemos ni defiinirla), es simplemente la búsqueda de todo lo que queremos. Lo que más me hace sentir especialmente feliz por este cumpleaños es que mi hambre de descubrir, explorar, experimentar, crecer y tropezar es cada vez mayor... Así que pa'llá voy. Bienvenido el último de los veintes, bienvenido todo.


Gracias.

martes, 5 de junio de 2012

argumento

Y me quedé con las ganas de poder expresar mejor, a mis alumnos, lo que considero yo que es un argumento. La definición puede estar tan explicada que pudiese en ocasiones no entenderse, y para eso sirve mucho mejor un ejemplo. A pregunta expresa: "¿un ejemplo?", me dijo Claudia. Y aquí empieza el problema: la mejor forma de definir lo que es un argumento, empleando un ejemplo para ello, es -precisamente- expresando uno (bien armado, todos los cabos atados).

No puede hacerlo del todo, insisto. Y ahora que lo pienso, el tema de legitimidad de las normas jurídicas y el bienestar social como función esencial del Estado hubiesen sido un terreno fértil para expresar un par de buenos argumentos en el que se pudiese comparar el marco legal que tenemos con el marco legal que deberíamos de tener.

Básicamente el tema es que la función del Estado, entre otras cosas, es garantizar el bienestar social. Y, a la fecha, existen muchas cosas en nuestro sistema económico, político y jurídico que no tienen ninguna relación con el bienestar social. Al contrario, una sociedad que se discrimina, que se viola a sí misma, que se asesina, que se proporciona a sí misma las leyes que permiten al hombre escalar en su codicia, incluso a costa de la vida y dignidad de los de su propia especie (o de cualquier otra); en una sociedad donde el sistema político está diseñado para sumergir cada vez más a una gran parte de la sociedad, permitiendo que una élite de personas, inexplicablemente privilegiadas con el don de la estupidez, asciendan a las esferas del poder desde donde lo controlan. Una sociedad en donde el poder económico puede destruir ecosistemas que no nos pertenecen sólo por dinero, porque ese el principio básico del sistema económico capitalista: que el dinero lo pueda todo... y un sinfín más de cosas. A mi parece que todo esto tiene que ver más con el malestar social.

Y es común que uno se pregunte, bueno, ¿y por qué nada de esto cambia? ¿por qué seguimos siendo una sociedad enferma, en crisis? Y aquí es dónde se inlcuye el tema de la legitimidad de la ley. Si una de las funciones principales del Estado es garantizar el bienestar social y una de las principales herramientas del Estado para el cumplimiento de sus fines, son las normas jurídicas, entonces allí debemos abordar el problema. ¿Acaso no debería ser, nuestro sistema jurídico, un reflejo de la voluntad del pueblo?

Estados en donde es delito grave el robo de cobre, pero no la violencia intrafamiliar; donde es penado el derecho de la mujer para decidir sobre su propio cuerpo, donde es asesiando el derecho fundamental a la libertad de expresión, donde se reprimen a las poblaciones indígenas en pos del tan decepcionante 'progreso'; un Estado en donde se manipula el derecho a la libertad de información, un Estado en el que se secuetra el derecho a la educación y el conocimiento; en donde las instituciones políticias se utilizan en beneficio de unos cuántos y en detrimento de muchos (la ley es erga omnes, dice uno de sus principios); un Estado en el que que se solapa la desigualdad, cuyas instituciones de poder y control se esfuerzan en castigar conductas que no hacen daño a la humanidad, y por permitir que permazeca legales -con todo el peso de de su fuerza pública- lo que sí genera descomposición social. Si las cosas están así en el marco jurídico y el descontento social (y su malestar) es evidente, entonces la ley no representa la voluntad del pueblo.

De esto se trata la legitimidad de la ley, de la relación que debe existir entre la voluntad del pueblo (identificada como el respeto a sus derechos fundamentales -pues son inherentes a la humanidad-) y el marco jurídico que los garantice; que mantenga la estabilidad social, la aceptación generalizada de la ley por acto de razón (en tanto demuestre ser funcional para proporcionar ese tan cotizado 'bienestar'). Si el malestar social es evidente y la ley se mantiene como está en detrimento de varios millones de habitantes de una Nación, entonces -en definitiva- la ley está obligada a cambair. Peor aún cuando se discuten, votan, promulgan y hacen obligatorias leyes que propician un Estado ciego ante su población; cuando por el sistema jurídico la sociedad (y sus derechos) es olvidada. Lo mismo da si la ley existe pero no se aplica (letra muerta, que le dicen), se deben reformar para buscar que su aplicabilidad sea eficaz.

Y cuando l@s muchach@s me preguntan: '¿Entonces? ¿cómo se hace para garantizar eso?' Pues reformando la ley, creando los nuevos instrumentos legales que permitan eso; derogando las viejas estructuras económias y políticas que ya son obsoletas, generando esos cambios -primero- en la ley. Lástima que nuestros políticos actuales -diputados y senadores- estén compitiendo ahora por un pedazo de pastel en vez de representar la voluntad de una población que ya tiene mucho tiempo quejándose de lo mismo.

¿Es eso una razón para modificar la ley? ¿un argumento de por qué el sistema legal debe cambiar? En el por qué de las cosas se incluye ese 'argumento'. ¿Por qué las políticas públicas y el sistema jurídico de nuestro país no son funcionales? Porque (evidentemente) no garantizan el bienestar social y ésa es una función principal del Estado. Quizá termine sin ser entendido del todo, los argumentos -creo- al final son también eso: una postura, una creencia, el conjunto de razonamientos que nos llevan a pensar algo, a construir una idea. Para mi, el argumento es una estructura de ideas (correctas o no), conectadas con la realidad que nos envuelve y la interconceptualización del cómo la percibimos. Habrá quien piense que nada debe cambiar...

viernes, 20 de abril de 2012

definiciones innecesarias.

Se supone que las palabras deban definir las sensaciones, describirlas de tal forma que no quepa duda de cómo nuestro organismo reacciona al entorno. Sin embargo, parece que hace algún par de días que las palabras no me sirven para definir con exactitud lo que siento. Si hago un ejercicio de voluntad indescifrada e intento, aún a pesar de saber que el resultado de esa búsqueda no será del todo perfecto, definir lo que siento, una de las palabras que más se aproxima a definirlo sería 'desorientado'.

No se enteramente qué hacer, aunque percibo esa sensación de sentirme seguro de las cosas que hago y no hago. Me parece que yo no estoy tomando las decisiones de mi alrededor -quizá nunca las había tomado-. O probablemente tomé la decisión de 'no tomar las decisiones' y simplemente dejar las circunstancias al vaivén de los días ocupados, bajo la sombra de la incertidumbre indiferente, entregado a los noches interminables, como dejando al tiempo imponerse ante toda explicación lógica o relativa. En ocasiones decir "yo no sé" es lo más sensato que puede uno expresar.

Así que, yo no sé. Yo no se qué vendrá. Uno hace planes desconociendo que todo en esta vida es verdaderamente impredecible. Se me viene a la mente tu sonrisa, o ese delicado toque de tus manos, pareciera que revivo algunas miradas, alguna vibra tuya que se quedó por aqui almacenada en las almohadas de la cama, y aunque quisiera saber si vendrán de nuevo a mi esas tormentas tuyas, lo único que me se decir es: 'yo no sé'. Y ahora que lo recuerdo, ¿que no había escrito yo sobre la incertidumbre en el pasado?. Supongo que uno cae en el mismo error muchas veces hasta que aprende a aceptar las cosas como solo circunstancias. Escapan de nuestro control. Y toda esta sensación, insisto, me viene indefinible.

Me entrego al delicado silencio de la no-lógica. Me pierdo en mí mismo.

De fondo:

God is an Austronaut - Radau



miércoles, 14 de marzo de 2012

Al Silencio

Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tu nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.

sábado, 24 de diciembre de 2011

For He That Wavereth ...

"
One is supposed to be sumberged into belief
Somehow by a miracle
and from then on to swim in it,
as in the least ambiguos of elements.

And even just a glance towards land
the thought that one perhaps might be there
for something else as well as swimming...

Even the slightest impulse of our amphibious nature is sin !
What they want is an eternal song over the waves in which reason has drowned... "

sábado, 12 de noviembre de 2011

Labios rojos

I

El beso es un sobre cerrado. Su interior contiene los misterios de la humedad, la textura exacta de los labios, el roce preciso de la lengua -tímida de asomarse por completo-, el intercambio de voces y palabras.

El beso es un viaje de olores y sabores, una invitación al cálido aliento, al tibio olor a piel nueva, a piel distinta. Guarda toda la riqueza que oscila libre en melodías dibujadas, y toda la censura de piel que sabe a fuego; todo el sudor de las artes ocultas.

II

Un beso es el ciclo interminable de las olas sobre la arena, un laberinto de miradas y suspiros; es la profundidad del mar tatuada en piel salada; la caricia adecuada, el aliento húmedo, la respiración acelerada. Un beso es esa sonrisa que echa raíces por doquier, esas manos que van curando cicatrices con su argumento de caricias, esos ojos que guardan la fuerza del mar y su marea más salvaje.

III

Un beso tuyo se ha convertido en la extrema experiencia de cada día, el semitono en la escala pentatónica, la mano cálida en la nuca que alivia los demonios, que los domina. Un beso tuyo es una sensación nueva por descubrir cada vez que ocurre, es un nuevo torrente de emociones que fluye como lava hirviente. Un beso tuyo es la cálida brisa de la mañana, un nuevo amanecer con todo el tiempo del universo por delante.

sábado, 24 de septiembre de 2011

El triunfo de la muerte

A veces se habla de la muerte como si se supiera qué es. Se dice, por ejemplo, que es en esencia un eslabón del ciclo de la vida; que en la vida misma va implícita la muerte como la parte cóncava de un arquetipo convexo. Se intenta describir que el paso de los años, se convierte en una invisible pero cruenta batalla para no morir. Se intenta explicar que por vivir libramos una guerra contra la incertidumbre, contra la sensación oscura y silenciosa que implica no respirar. A veces se habla de la muerte como sabiendo que nos llueve la razón, al decir que lo único seguro e irremediable, es que la carne a la larga se pudre y que lo que trasciende es meramente intangible.

Se dice, por ejemplo, que la muerte es un fenómeno laberíntico sin lenguaje y que la sensación de ausencia, fría y permanente -que no necesariamente la ausencia corpórea- tiene como único dialecto al silencio. Se procura explicar cómo la tierra reclama lo suyo, cómo hemos sido polvo, cómo partículas de un mundo insano, cómo cenizas de esa efímera flama a la que llamamos existencia. Se siembran las semillas y se riegan con esa ambigua idea de que la vida es así, aunque la muerte cabalgue libre en su oscuro caballo de omnipotencia.

En ocasiones, cuando se habla de la muerte, se dan explicaciones médicas, químicas, teleológicas, dialécticas, orgánicas y catárticas en donde el equilibrio desempeña el papel principal de la película; designándolo como protagonista de la tragedia. Se dice que morir es la variable x de una ecuación algebraica, imprescindible sólo para descubrir que son los otros valores de la fórmula, los que constituyen la esencia de la vida misma y que en ellos se contiene toda la importancia de la dualidad del ser. Se dice que morir hace al círculo perfecto, que es el contrapeso en la balanza que nos proporciona el equilibrio para vivir -extendiendo la palabra-, permitiéndonos pintar nuestra cotidianeidad, con la única condición de sujetarnos a los caprichos del tiempo y el espacio: su necedad a no envolvernos indefinidamente con su manto de cualidades físicas. Se nos invita a cegarnos ante la x de la ecuación y a explorarnos en el calor corporal del ahora y el hoy.

Se habla tanto de la muerte, y se expresa casi todo de ella por analogía, sólo para concluir que es un claroscuro indescifrable, un túnel profundo con una espesa neblina de lógica y sinsentido al que sólo -y únicamente- se le puede aceptar con todo y su ejército de sombras. Se ahorran los pormenores de tener que admitir la simplicidad del asunto cuando se le describe como la expresó Sabines: como un acto de 'tomar la eternidad como a destajo', y valerse, entonces, de la subjetividad para (des)conocerla. A veces se habla de la muerte como si se supiera que su apariencia -su 'triunfo', lo llama Brueghel- es así...


sábado, 20 de agosto de 2011

libelula II

Volvió a ocurrir,
incertidumbre
vuelvo a buscar las respuestas

Nunca tuve la razón.

Se acercó
engañando
No importó el sabor a vida nueva

Me impregné en su piel

Intento recordar lenguaje corporal
Intento recrear
Intento recordar lenguaje corporal

Intento olvidar…

miércoles, 27 de julio de 2011

básico

chanclita, no tapetito; tapetito, no chanclita!